El presidente ruso confirmó la prueba exitosa del Sarmat, un misil intercontinental con capacidad nuclear que puede recorrer hasta 35.000 kilómetros. Es el primero que Moscú ensaya desde el final del acuerdo New START con Washington.
El presidente de Rusia, Vladimir Putin, anunció este martes que su país ensayó con un nuevo misil de largo alcance capaz de portar ojivas nucleares. Este proyectil es el primero que lanzó Moscú desde que expiró el último tratado con EEUU, que limitaba ambos arsenales atómicos. El fin del acuerdo New START en febrero liberó legalmente a las dos mayores potencias nucleares del mundo a desarrollar misiles aún más poderosos, un hecho que podría ir derivando en una escalada nuclear en el mediano plazo.
“Este es el sistema de misiles más poderoso del mundo“, dijo Putin luego de recibir un informe que confirmó el exitoso lanzamiento del Sarmat, un misil balístico intercontinental. En la misma línea, el presidente ruso aseguró que el misil puede transportar una ojiva más de cuatro veces más potente que cualquier arma comparable en los ejércitos occidentales y que podrá entrar en “servicio de combate” antes de fin de año. Además, según el mandatario, el cohete es capaz de recorrer 35.000 kilómetros.
Pavel Podvig, investigador principal del Instituto de las Naciones Unidas para la Investigación sobre el Desarme, consideró realista el despliegue del “mayor misil” de Rusia en 2025, aunque señaló que no provocará “un cambio significativo en el potencial disuasorio de las fuerzas estratégicas rusas“.
El fin del “New START” reabre la carrera armamentística
El lanzamiento del Sarmat llega apenas meses después de la expiración del tratado New START, el acuerdo firmado entre Rusia y EEUU que limitaba la cantidad de armas nucleares desplegadas por ambas potencias. Desde febrero, tanto Moscú como Washington quedaron liberados legalmente para desarrollar nuevos sistemas estratégicos de largo alcance.
El investigador Pavel Podvig, especialista del Instituto de las Naciones Unidas para la Investigación sobre el Desarme, consideró que el despliegue del nuevo misil ruso durante 2025 es “realista”, aunque aclaró que no implicará “un cambio significativo” en la capacidad disuasoria nuclear de Rusia.
Desde el Kremlin también señalaron que EEUU fue notificado previamente sobre la prueba, según informó la agencia estatal Tass. A pesar de algunos intentos diplomáticos por reactivar conversaciones militares entre ambos países, no existen señales concretas de que el acuerdo nuclear vaya a renovarse en el corto plazo.
El Sarmat, bautizado por la OTAN como “Satan II”, es además el primer misil balístico intercontinental “superpesado” desarrollado completamente por la Rusia pos soviética. Para Moscú, representa no solo un avance tecnológico, sino también un mensaje político en plena escalada militar y geopolítica global.
Fuente: AMBITO






