Máximo Kirchner fue operado este viernes por la mañana, en el Hospital Italiano de La Plata. De acuerdo con el parte médico, fue intervenido quirúrgicamente de manera exitosa “por un cuadro de cistoadenoma parotídeo bilateral”.
Desde la institución comunicaron además que el también líder de La Cámpora ya está cursando el postoperatorio. Horas antes de la cirugía, el diputado nacional pidió expresamente a su madre, la ex presidenta Cristina Fernández Kirchner, que no solicite ningún permiso especial para acompañarlo.
Parte médico de Máximo Kirchner
En el parte médico del Hospital, se comunicó que en el día de la fecha y de modo programado “fue intervenido quirúrgicamente Máximo Carlos Kirchner, por cuadro de cistoadenoma parotídeo bilateral”. El texto firmado por Roberto Martínez, director general del Hospital Italiano también asegura que el diputado se encuentra en postoperatorio inmediato con buena evolución, quedando internado para controles y seguimiento.
Se espera que en las próximas horas la institución de un nuevo parte para saber cómo sigue evolucionando.
Qué es cistoadenoma parotídeo bilateral
El cistoadenoma parotídeo bilateral es un tumor benigno poco frecuente, que se desarrolla en las glándulas parótidas, las principales glándulas salivales, ubicadas a ambos lados del rostro, delante de las orejas.
El término “bilateral” indica que aparece en ambas glándulas parótidas al mismo tiempo o de manera progresiva. Este tipo de tumor suele crecer lentamente y, en la mayoría de los casos, no representa un cáncer ni se disemina a otras partes del cuerpo.
Síntomas
Entre los síntomas más comunes se encuentran:
- Bultos o inflamación cerca de la mandíbula o las orejas
- Sensación de presión en la zona
- Molestias leves al masticar
- Asimetría facial
- En algunos casos, ausencia total de dolor
El diagnóstico generalmente se realiza mediante estudios por imágenes, como ecografías, tomografías o resonancias magnéticas, además de biopsias para confirmar que el tumor es benigno.
El tratamiento más habitual consiste en la cirugía para extraer el tumor y preservar, en lo posible, el nervio facial, que atraviesa la glándula parótida y controla los movimientos del rostro. La recuperación suele ser favorable cuando el cuadro se detecta a tiempo.
Fuente: AMBITO





