Donald Trump y Xi Jinping encabezaron en Beijing una cumbre marcada por las negociaciones comerciales, la tensión tecnológica y el interés de las grandes compañías estadounidenses por ampliar negocios con China. La reunión también dejó una imagen poco habitual: varios de los empresarios más influyentes de Estados Unidos acompañaron las conversaciones oficiales entre ambas potencias.
La presencia de ejecutivos tecnológicos, financieros e industriales dentro del Gran Salón del Pueblo reflejó el fuerte peso económico de la cumbre y la importancia estratégica que el mercado chino sigue teniendo para el sector privado norteamericano, incluso en medio de las disputas geopolíticas entre Washington y Beijing.
Quiénes son los grandes empresarios yanquis que buscan potenciar sus negocios con China
Uno de los nombres más destacados fue Elon Musk, fundador de Tesla y de SpaceX. El magnate mantiene una relación comercial clave con China debido a la fuerte presencia de Tesla en el país asiático, donde funciona una de sus fábricas más importantes. Al salir del encuentro, Musk calificó la reunión como “maravillosa” y aseguró que hubo “muchas cosas buenas” durante las conversaciones entre Trump y Xi.
Otro de los empresarios presentes fue Jensen Huang, director ejecutivo de NVIDIA, compañía líder en el desarrollo de chips e inteligencia artificial. Su presencia tuvo especial relevancia en medio de la disputa tecnológica entre Washington y Beijing por el control del mercado global de semiconductores. Tras el encuentro, Huang afirmó que “Xi y el presidente Trump fueron increíbles”.
También integró la delegación Tim Cook, máximo responsable de Apple, una firma con enorme dependencia de la producción y ensamblaje en territorio chino. El ejecutivo evitó hacer declaraciones extensas y solo respondió ante la prensa con un gesto de paz y un pulgar hacia arriba.
La comitiva empresarial incluyó además representantes de Boeing, BlackRock, Visa, Mastercard, Meta y Goldman Sachs, en una señal del fuerte interés del sector privado norteamericano por ampliar inversiones, sostener cadenas de producción y mantener acceso al mercado chino.
Durante la cumbre, Xi también buscó enviar señales de apertura al empresariado estadounidense y aseguró que China “solo abrirá más sus puertas”, además de remarcar que las compañías norteamericanas forman parte central del crecimiento económico y la modernización del país asiático.
Fuente: AMBITO







