Los detalles y su relación con Cabot
“La caja yo no la abrí, la abrió Cabot en una mesa en mi casa con un cuchillo que yo le di”, explicó.
Relató su relación de vecino de edificio con Cabot, y que primero le contó a la esposa del periodista “que tenía unos papeles”, en referencia a lo que le había dado Centeno. “El contenido lo vi brevemente cuando Cabot abrió la caja en mi casa”, aclaró el testigo.
Cuando le entrega la caja con el material, Bacigalupo recordó que al periodista “se le pusieron los ojos como vaca que mira el tren”. “Me dijo: “¿vos sabés lo que es esto?”. Yo jamás toque la caja”.
Cabot sabía lo que venía a ver. Pero “yo no vi nada”. “La abrió el señor Cabot”. “Yo en ningún momento puse en mis manos el material que había dentro de la caja”, dijo.
A la pregunta del defensor Marcos Aldazabal sobre porque pensaba que tenía derecho a darle la caja a otra persona, Bacigalupo, respondió porque “importaba al país, a mi patria, no era una cuestión personal. Tengo un concepto bien formado de lo que es mi patria y mi familia”.
En un momento dijo que Cabot fue varias veces a su casa, pero dudó y no pudo precisar cuántas veces.
Cómo conoció a Oscar Centeno
Bacigalupo relató al tribunal que conoció al chofer Oscar Centeno en una remisería de Martínez y que luego pasaron a trabajar en ministerio de Planificación.
El expolicía explicó al tribunal que Centeno le entregó la caja cuando este último comenzó con problemas matrimoniales con Hilda Horovitz, quien había realizado declaraciones en la causa conocida como la del gas natural licuado.
“Me dijo que tenía miedo que le allanaran la casa, le sugerí que llevara el material a la justicia, pero él no quiso…”, completó.
Bacigalupo hizo un repaso de sus puestos en la Policía Federal, recordó que trabajó en la dirección de asuntos jurídicos donde estuvo no menos de tres años. “Trabajé con abogados, manejaba las cuestiones administrativas”, aclaró ante una pregunta del defensor Aldazábal.
Se fue del Ministerio de Planificación porque decidió prestar servicios nuevamente en la policía federal como “personal convocado”.
En un momento, Centeno quiso recuperar la caja con los cuadernos y “Cabot me la trajo a mi casa”.
“Cabot me entrega la caja abierta y subo y se la entrego a Centeno (que estaba en la casa de Bacigalupo) y me reprocha que estaba abierta”. “Me reprocha: ¿vos estabas haciendo negocios con esto?” . “Y no lo volví a ver, salvo en el juzgado de Bonadio”, dijo.
Bacigalupo: “Stornelli me vino a buscar a mi departamento”
Bacigalupo relató al Tribunal Oral que Cabot le dijo que tenía que ir a declarar como testigo.
Recordó el episodio un tanto singular: el fiscal Stornelli se presentó en su casa donde ya estaba Diego Cabot. “Vino a mi departamento y me explicó que era muy importante para que la causa siguiera que yo declarara, me llevó en su auto a Comodoro Py porque yo quise declarar en ese mismo momento”, recordó.
“Me quedó grabado que el juez Bonadio me agarró fuerte del hombro y me agradeció, dijo que mi declaración “es la frutilla del postre” de su vida”. Creyó entender que era porque estaba enfermo.
El policía retirado, que admitió haber trabajo en el ministerio de Planificación junto a Centeno, evaluó que la redacción de los cuadernos se asemeja a un “Libro de guardia”. Negó pertenecer a alguna agencia de inteligencia y desconoció haber integrado el Batallón 601,
Quién es Jorge José Bacigalupo
Jorge José Bacigalupo, es el sargento retirado y amigo del chofer Oscar Centeno, quien guardó los cuadernos antes de entregarlos al periodista Diego Cabot.
Bacigalupo había sido procesado por la manipulación de los cuadernos, por falsificación, adulteración y encubrimiento, pero luego la Cámara Federal revocó esa medida y le dictó una falta de mérito.
Esa investigación continúa en otra causa que aún está en plena investigación, y en la que se detectaron enmiendas, tachaduras y sobre escrituras en los cuadernos.
La adulteración no forma parte del juicio cuadernos, pero uno de los acusados, el empresario Armando Losón, fue quien inició esa investigación con una pericia que detectó las enmiendas en varios cuadernos.
Bacigalupo y el chofer Centeno se conocían del trabajo en una remisería en la localidad de Martínez. Luego trabajaron en el ministerio de Planificación. En enero de 2018, el expolicía le entregó la caja al periodista de La Nación, Diego Cabot.
Cabot decidió entregar el material que había fotocopiado una madrugada en el diario al fiscal Carlos Stornelli, dando origen al caso en el que están siendo juzgados ex funcionarios, empresarios y hasta la expresidenta Cristina Kirchner.
El insulto al fiscal Carlos Stornelli
El Tribunal advirtió este jueves que, en la audiencia de la jornada anterior, el abogado José Manuel Ubeira, que defiende al acusado Oscar Thomas, lanzó un insulto y se lo escuchó.
El presidente del tribunal Enrique Méndez Signori lo exhortó a que se abstenga de hacer manifestaciones descalificatorias. El abogado pidió disculpas, pero aclaró para quien fue el insulto.
Admitió haber dicho “ese hijo de p… “, sobre el fiscal Carlos Stornelli, quien fue el encargado de llevar adelante la causa en la instrucción junto al juez Claudio Bonadío.
“Me llevo mal con la tecnología”, ironizó. Ubeira fue uno de los abogados más críticos de la labor de Stornelli. En 2019, denunció que el fiscal, de quien antes era amigo, intentó orquestar una “cámara oculta” en su contra en el marco de la Causa Cuadernos, mediante el falso abogado Marcelo D’Alessio. Stornelli fue sobreseído.
Fuente: AMBITO







