La tecnología portátil evoluciona en formatos cada vez más pequeños y cómodos. A medida que los inventos avanzan, aparecen propuestas estéticas con funciones que antes solo estaban en dispositivos más grandes con la idea de llevar mejores sensores, sin alterar el estilo personal del usuario.
En ese mismo contexto, una nueva creación llama la atención por la gran cantidad de información que puede registrar, en un tamaño muy acotado. Se trata de una alternativa que apunta tanto al uso cotidiano como a la implementación en actividades recreativas, como el deporte.
Aritos inteligentes: de qué trata este invento
El desarrollo conocido como Lumia 2 introduce una categoría poco implementada en el ámbito de los accesorios inteligentes. Son unos aros de menos de un gramo de peso que incorporan sensores capaces de relevar datos fisiológicos desde una ubicación estratégica, la oreja.
Este diseño permite captar señales que otros dispositivos, como relojes o anillos, no logran detectar con la misma precisión. Entre los parámetros que mide se incluyen el flujo sanguíneo, la temperatura corporal, el descanso nocturno y el nivel de alerta durante el día.
En un primer momento, este sistema estuvo pensado para personas con afecciones como el síndrome de taquicardia ortostática postural o secuelas prolongadas de infecciones virales. Pero con el tiempo, la propuesta se abrió hacia un público más general con un enfoque más amplio.
Además, un gran dato es su versatilidad estética, ya que puede presentarse como un aro pequeño, clip o broche, con opciones en oro, plata o terminaciones transparentes. Además, una tecnología llamada “SwitchBack” permite adaptarlo a distintos tipos de aros con cierre a presión.
El precio de lanzamiento es de 249 dólares, con una suscripción mensual desde 9,99 dólares para acceder a funciones avanzadas. Este modelo ya se comercializa en Estados Unidos y Canadá, con compatibilidad para sistemas Android e iOS.
Cómo funciona el dispositivo
El núcleo tecnológico se encuentra en una pequeña pieza que se pone en la oreja izquierda, debido a su cercanía con el cerebro y el sistema circulatorio mejora la calidad de los datos obtenidos. El sistema integra sensores de segunda generación, procesadores y una batería compacta.
Uno de sus componentes principales es el sensor PreciseLight, que analiza variaciones en el flujo sanguíneo constantemente. Este dato permite entender todos esos cambios físicos que muchas veces pasan desapercibidos en los controles tradicionales con el médico. La medición constante ofrece información sobre cómo influyen factores diarios como la hidratación, la alimentación o la postura. Por ejemplo, puede detectar cómo impacta un almuerzo pesado o cómo mejora la circulación tras una rutina de ejercicio.
En estudios clínicos, la precisión de este tipo de seguimiento alcanzó una correlación de 0,91 frente a métodos como el ultrasonido, lo que lo vuelve muy confiable para un dispositivo de uso cotidiano. En cuanto a su autonomía, cada batería intercambiable ofrece entre 5 y 8 días de uso continuo. Además, incluye un mecanismo de cierre reforzado para evitar pérdidas accidentales.
Desde una app: cómo controlarlo
Toda la información recopilada se visualiza a través de una aplicación móvil que organiza los datos en reportes accesibles. Desde ahí, el usuario puede consultar las métricas diarias y analizar tendencias a lo largo del tiempo. La plataforma muestra indicadores de descanso, actividad física y el estado general del organismo, mientras que identifica patrones que ayudan a entender cómo influyen ciertos hábitos en el rendimiento físico o mental.
Otra gran función es la posibilidad de recibir alertas personalizadas. Si el sistema detecta variaciones fuera de lo habitual, la app envía notificaciones te piden que prestes atención a determinados aspectos del día a día. Con una inversión total que ya supera los 17,2 millones de dólares, el objetivo de este desarrollo es brindar herramientas para tomar decisiones más informadas en relación con el bienestar personal.
Fuente: AMBITO






