Después de varias semanas de negociaciones, el oficialismo cedió ante un pedido hecho por los detractores del TCP. Por eso, si bien el texto se dictaminaría este martes en la Cámara baja, sufriría cambios, por lo que deberá volver al Senado para su sanción definitiva.
La industria farmacéutica se anotó un triunfo clave en el Congreso: logró que La Libertad Avanza ceda en la letra chica del Tratado de Cooperación de Patentes (TCP) que se dictaminaría este martes en Diputados. De concretarse el cambio, el texto deberá volver al Senado para su ratificación definitiva. Así y todo, el oficialismo celebra haber podido destrabar el tema después de 28 años de demora. Y se prepara para festejar en medio del escándalo Adorni, que sigue copando la agenda.
Este martes a las 15, las comisiones de Relaciones Exteriores y Culto; Legislación General; e Industria se reunirán para avanzar con la firma del dictamen del TCP, que el gobierno de Javier Milei se comprometió a tener listo antes de fin de mes, en el marco de la firma del acuerdo comercial con los Estados Unidos.
El TCP fue aprobado por el Senado en 1998 pero, desde entonces, quedó frenado en Diputados. La parálisis respondió –en buena medida– a las presiones ejercidas por parte de los laboratorios de la industria farmacéutica local, ya que su modelo de negocio, rentabilidad y control sobre la propiedad intelectual podría verse afectado.
Es que, con la ratificación por parte del Congreso, la mera solicitud internacional de patente presentada con éxito en el marco del TCP tiene el mismo efecto jurídico que hacer esa solicitud de patente por separado en cada uno de los 158 Estados contratantes.
¿Qué piden las farmacéuticas?
Cuando el gobierno libertario reactivó el debate por el TCP, volvieron las presiones de la industria farmacéutica. Desde el Ministerio de Desregulación que conduce Federico Sturzenegger reconocieron que la discusión con los laboratorios fue “constante”. Y, en las últimas semanas, las presiones giraron en torno al Capítulo II del Tratado.
La industria farmacéutica pidió hacer reserva en torno a que el INPI pueda utilizar las opiniones preliminares de otra oficina de patentes. El INPI es el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial, y se encarga de registrar y proteger los derechos de propiedad industrial, incluyendo marcas, patentes de invención, modelos de utilidad y diseños industriales.
En el Ministerio de Desregulación explicaron que de los 158 países que están en PCT, sólo Uruguay tiene esa reserva. “Como Uruguay la tiene, acá la piden, pero, a esta altura, es más simbólica que sustantiva”, dijeron a la prensa. Y agregaron que, de hecho, “el INPI ya usa esos dictámenes -que no son vinculantes- sin Tratado. Con lo cual, la situación práctica no cambiaría mucho”.
Así las cosas, después de varias semanas de idas y vueltas, el oficialismo cedió ante el pedido de la industria farmacéutica. Este martes, en el plenario de comisiones convocado para las 15, además de exponer funcionarios del Ejecutivo, LLA buscará alzarse con la firma del dictamen y dejar listo el tratado para llevarlo al recinto.
Fuentes del oficialismo tienen previsto sesionar por este y otros temas en la semana del 20. Ahora bien, con el cambio introducido por pedido de la industria farmacéutica, una vez aprobado en la Cámara de Diputados, el TCP deberá volver al Senado –después de 28 años– para su sanción definitiva. Es que la Cámara alta deberá ratificar los cambios introducidos en Diputados.
Fuente: AMBITO






