Una producción de Juan Cabral y Santiago Franco. Con 91 minutos de duración, el tiempo exacto que duró el juego de México 1986, el film reconstruye un trasfondo político y social con siglos de historia.
En la cuenta regresiva para un nuevo e histórico choque entre Argentina e Inglaterra en el Mundial 2026, las salas de cine seleccionadas vuelven a encender sus pantallas para recibir a "El partido", el aclamado largometraje documental basado en el libro homónimo de Andrés Burgo. Dirigida por la dupla de Juan Cabral y Santiago Franco, la producción propone una inmersión de 91 minutos, la duración exacta de aquel mítico encuentro de México 1986, para reconstruir un entramado social y político que comenzó a tejerse siglos atrás.
Esta obra logra la proeza de reunir por primera vez a los futbolistas de ambos seleccionados, matizando sus testimonios con un valioso archivo inédito que incluye las voces de técnicos, árbitros, hinchas, músicos y líderes políticos, en un sensible retrato que contrapone la belleza del deporte con el absurdo de la guerra.
Detrás de cámaras, el proyecto se respalda en un equipo de notable prestigio. Cabral, consolidado creador publicitario y ganador de dos Grand Prix en Cannes, llega de consagrarse en el cine de ficción con "Risa y la cabina del viento", el drama fantástico que significó el debut actoral de Cazzu junto a Diego Peretti, coronado como Mejor Película y Mejor Dirección en el Festival de Mar del Plata.
Por su parte, Franco, egresado de la Universidad del Cine y con un recorrido galardonado en festivales como Shanghái y el BAFICI, aporta su experiencia en el formato audiovisual europeo y latinoamericano. A ellos se suma la producción de Flora Fernández Marengo, nominada al Oscar y ganadora del Emmy. Juntos logran consolidar una narrativa donde el material de archivo toma un protagonismo absoluto y revelador.
Entre las gemas documentales que recupera el film se destacan momentos de enorme tensión y nostalgia, como el cuestionamiento televisivo de una periodista británica a Margaret Thatcher por el hundimiento del crucero General Belgrano, o imágenes de Diego Maradona cantando junto a Freddie Mercury en el estadio de Vélez luciendo la camiseta inglesa.
Maradona, Malvinas y la tensión política del Argentina-Inglaterra en el Mundial 86
El registro audiovisual también expone las contradicciones de la época, desde los intentos de Maradona por evitar los debates políticos, hasta la ebullición civil en el Estadio Azteca. Allí, entre los gritos de aliento de los locales, la incautación de carteles hostiles y las refriegas entre barrabravas y hooligans, se hacía evidente que el partido del 22 de junio de 1986 se jugaba apenas cuatro años y una semana después de la rendición en Malvinas.
El largometraje funciona así como el complemento perfecto para la obra literaria que Burgo lanzó originalmente en 2016 y que ahora presenta una nueva edición en librerías. La película potencia con la fuerza indiscutible del cine aquella premisa del periodista que recordaba cómo, mientras el reloj marcaba el inicio del juego en México, Buenos Aires y Londres, nacía un mito que el paso del tiempo terminaría transformando en una suerte de revancha poética y patriótica.


