Dentro de la CGT mantienen las críticas al Gobierno, pero miran con atención los primeros pasos del nuevo jefe de Gabinete. En su primer día hubo un contacto que podría abrir una posibilidad. Qué esperan en Azopardo 802.
En un acto breve, el presidente Javier Milei tomó juramento a Diego Santilli como jefe de Gabinete, con la expectativa de terminar con el capítulo Adorni. El Colorado es un político con experiencia y fama de diálogo, reputación que pondrá a prueba a partir de ahora. Con los sindicatos tiene contactos históricos, y dentro de la CGT esperan que con su llegada se pueda abrir un puente con el Gobierno, aunque sin expectativas excesivas. "Si nos atienden un teléfono, es buena noticia", admitieron a Ámbito fuentes sindicales.
Santilli asumió en un acto breve en Casa Rosada, ante la atenta mirada del Gabinete nacional y gobernadores aliados. No hubo un sólo dirigente sindical, toda una señal. El flamante ministro coordinador habló de "trabajar mucho, seguir con las reformas, darle dinamismo a la gestión que los ministros llevan adelante". No está claro si en ese dinamismo habrá una puerta para la Confederación General del Trabajo (CGT), que días atrás anunció la puesta en marcha de un plan de lucha contra las políticas del Gobierno.
"Nuestra responsabilidad es intentar que alguien resuelva algo. Que se genere algún tipo de diálogo", afirmaron a este medio dentro de Azopardo 802. Este martes hubo un primer intento. Diputados peronistas se reunieron con el triunvirato cegetista por el conflicto de la planta avícola Cresta Roja, paralizada por un conflicto gremial y financiero. Durante el encuentro llamaron a Jefatura de Gabinete por este tema y Santilli quedó en ver de armar mesa de diálogo. ¿Será el comienzo de una nueva etapa?
Los gremios esperan, pero sin grandes esperanzas
Antes de la renuncia de Manuel Adorni, la CGT anunció la elaboración de un plan de lucha que concluirá en un paro y marcha nacionales. En esa ocasión, volvieron a acusar al Gobierno de no llamar al diálogo para discutir las reformas que lleva adelante. El escenario puede cambiar con la llegada de Santilli. En su rol de ministro del Interior fue uno de los pocos funcionarios que escuchaba a los dirigentes obreros. Algunos dicen que los cambios en la reforma laboral salieron, en parte, gracias a su intervención.
Hasta ahora, Santilli no convocó al triunvirato, aunque entienden que recién se está acomodando. Lo que no abandonan dentro de la CGT es la mirada crítica hacia la situación social y el rol del Gobierno: "Hay situaciones dramáticas. El Estado, bien gracias".
A pesar de los cuestionamientos, no cierran las puertas a un diálogo. "Si nos atienden un teléfono, es buena noticia. Si nos dan una respuesta, es un gol", afirmaron. Eso sí, "por ahora la pelota la mueve él", admitieron.


