
El bloqueo anunciado por los hutíes sobre el estrecho de Bab el-Mandeb y el endurecimiento de los controles iraníes en el estrecho de Ormuz aumentaron la preocupación internacional por el comercio marítimo. La posibilidad de que dos de las rutas estratégicas más importantes del mundo enfrenten restricciones al mismo tiempo amenaza con afectar el suministro de petróleo y encarecer el transporte de mercancías.
Los hutíes de Yemen aseguraron que cerraron el paso de Bab el-Mandeb para los buques vinculados a Arabia Saudita, como respuesta al bloqueo saudí sobre Yemen y al reciente ataque contra el aeropuerto internacional de Saná, bajo control de los hutíes. Según el grupo, seis embarcaciones modificaron su recorrido el martes, aunque esa información no pudo ser verificada de manera independiente.
El estrecho de Bab el-Mandeb conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y representa uno de los principales corredores del comercio internacional. Por allí circula alrededor del 12% del comercio global y una cuarta parte del tráfico mundial de contenedores, lo que convierte a la zona en un punto crítico para el intercambio entre Europa y Asia a través del canal de Suez.

