
Creo que el país tiene pendiente una agenda de largo plazo. Hay que volver a pensar cómo construimos una Argentina más competitiva, cómo seguimos integrándola al mundo y cómo hacemos que nuestras empresas sean más productivas. Eso requiere trabajo conjunto entre el sector privado y el sector público.
P: ¿Qué representan concretamente Prisma y Newpay dentro del ecosistema de pagos?
GR: Prisma es el procesador emisor de tarjetas de crédito, débito y prepagas. Newpay, por su parte, administra las transferencias inmediatas, PagoMisCuentas y la red Banelco.
Lo que estamos haciendo con esta inversión es acelerar todo el proceso de digitalización de pagos en la Argentina. También buscamos robustecer los sistemas de seguridad y llevar toda la infraestructura a estándares globales de Visa.
La operación se cerró hace apenas tres meses, por lo que todavía estamos transitando la primera etapa de integración.
Creemos que el mercado local tiene un enorme potencial de crecimiento. Prisma ya cuenta con clientes en otros países de Latinoamérica y vamos a seguir desarrollando esa expansión regional.
Además, vamos a integrar todos nuestros servicios tecnológicos. Además, hablamos de servicios agnósticos y con eso nos referimos a soluciones que no son exclusivas para Visa, sino que pueden ser utilizadas por otras marcas y otros medios de pago. Allí entran nuestras herramientas de seguridad, identidad digital, tokenización de transacciones y consultoría especializada.
P: ¿En qué nivel se encuentra hoy la Argentina respecto de los estándares internacionales de pagos?
GR: Argentina tiene buenos estándares y Prisma también los tiene. Pero estamos hablando de Visa, una de las compañías con la infraestructura de pagos más segura del mundo.
Argentina es un país muy receptivo a la innovación tecnológica. Los consumidores, los comercios y las entidades financieras adoptan rápidamente nuevas herramientas. En un contexto atravesado por la inteligencia artificial generativa, es necesario fortalecer aún más los sistemas.
Nuestra inversión apunta justamente a eso: llevar al país no sólo a estándares robustos, sino a los estándares más altos de toda la industria. Esa es nuestra visión para la Argentina.
P: Visa utiliza inteligencia artificial desde hace muchos años. ¿Cómo está presente hoy esa tecnología dentro de la compañía?
GR: Hace más de 30 años que utilizamos inteligencia artificial en procesos vinculados al monitoreo de fraude y a los sistemas de prevención de riesgos.
En inteligencia artificial generativa estamos avanzando en múltiples frentes. Lanzamos distintos productos relacionados con agentes inteligentes para el comercio. También internamente tenemos una de las organizaciones con mayor disponibilidad de plataformas de IA para sus equipos de trabajo a nivel global.
Hoy prácticamente todas las personas que trabajamos en Visa utilizamos inteligencia artificial generativa en nuestro día a día.
P: ¿Cuál es el próximo paso hacia el que nos lleva la IA?
GR: Lo que viene es un cambio profundo en el comercio. Estamos entrando en una nueva etapa donde la intervención humana será cada vez menor.
Si pensamos en una compra tradicional, existen tres momentos: elegir un producto, comprarlo y finalmente pagarlo. Hoy la inteligencia artificial todavía cumple un rol de asistencia. Puede recomendarte qué zapatillas comprar o qué viaje elegir.
Pero estamos avanzando hacia una instancia en la que el agente no sólo aconseja, sino que también realiza la operación. Primero colocará los productos en el carrito automáticamente y luego completará directamente el pago.
La etapa final es que uno le entregue al agente las credenciales de pago y que éste compre por nosotros sin intervención humana. Falta poco para llegar a eso y vamos a verlo cada vez más presente en nuestra vida cotidiana.
P: ¿Cuán cerca considera que está ese escenario?
GR: Muy cerca. Esto no es una visión para 2050 ni siquiera para 2030. Estamos hablando de 2027.
Ya estamos trabajando con comercios, plataformas tecnológicas y distintos actores del ecosistema, especialmente en Estados Unidos, para lanzar estas capacidades.
Cuando hablamos de inteligencia artificial generativa estamos hablando de una transformación radical del comercio. Vamos hacia un modelo de comercio basado en agentes inteligentes.
Hoy muchos usuarios recurren a herramientas como ChatGPT o Claude para pedir recomendaciones. El próximo paso es que esos agentes tengan autorización para actuar.
Imaginemos que una persona le dice a su asistente: “Cuando salga el último modelo de zapatillas de Adidas, en determinado color y dentro de este rango de precio, comprámelo y envíamelo a mi casa”. Hacia ese mundo estamos avanzando.
P: ¿Cuál será el rol de Visa en ese nuevo ecosistema?
GR: Nuestro papel es garantizar que todo funcione de forma segura y confiable.
Lo primero es que el consumidor pueda confiar en el agente que está utilizando. Lo segundo es que el comercio donde se realiza la compra también sea confiable. Y lo tercero es que todos esos actores -comercios, bancos, emisores, plataformas de inteligencia artificial y agentes- puedan comunicarse entre sí bajo reglas comunes.
Eso es exactamente lo que hace Visa hoy con el comercio tradicional. Hacemos posible que los pagos sean interoperables en la Argentina y en más de 200 países. Ahora tenemos que lograr que esa interoperabilidad funcione también entre agentes inteligentes.
Estamos desarrollando estándares para que los consumidores puedan delegar credenciales de pago de manera segura, para que los emisores aprueben esas transacciones realizadas por agentes y para que cualquier incidente quede cubierto por reglas claras y mecanismos de protección.
Ese es el gran desafío tecnológico y también el gran desafío de confianza.
P: ¿Cree que la adopción de esta tecnología logrará modificar los hábitos de los consumidores sin encontrar resistencias?
GR: Cuando apareció Internet, a fines de los años noventa y principios de los 2000, todos teníamos miedo de comprar por e-commerce. Hoy nos parece algo completamente natural.
Con los agentes de inteligencia artificial va a ocurrir algo parecido. La pregunta será: “¿Cómo le voy a entregar mis credenciales de pago a un agente para que compre por mí?”. Ahí es donde entra Visa.
Siempre digo que nuestro negocio es generar confianza y seguridad tanto para los consumidores como para los comercios.
Los usuarios iremos adoptando estas herramientas progresivamente, aunque los tiempos de adopción son cada vez más cortos. Lo que antes demoraba años hoy puede llevar apenas algunos meses.
P: ¿Imagina que desaparecerá por completo la intervención humana en las compras?
GR: No. Lo que vamos a ver es una convivencia entre ambos modelos. Habrá determinadas compras que la gente delegará por completo. Por ejemplo, productos rutinarios o compras repetitivas donde lo que más valoramos es ahorrar tiempo.
Pero habrá otras experiencias donde las personas seguirán queriendo elegir por sí mismas porque disfrutan del proceso de compra.
Lo importante es que cada consumidor pueda decidir qué quiere delegar y qué no. Lo que está claro es que estamos entrando en una nueva era del comercio, donde los agentes inteligentes tendrán cada vez más protagonismo y donde la seguridad y la confianza serán elementos centrales para que esa transformación ocurra.

