Voces del gobierno japonés indicaron que podrían tomar medidas de intervención si el yen continúa en esta dirección. La voz que falta escuchar genera dudas en el mercado, en conjunto con la tensión bélica y el plan económico.
Este miércoles la ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, declaró que "Japón tomará medidas decisivas en el mercado de divisas si es necesario", lo cuál evidencia la disposición de Tokio a intervenir en el mercado, en un momento en que el yen ha caído a su nivel más bajo en 40 años.
"Nuestra postura no ha cambiado en absoluto. Si es necesario, tomaremos medidas decisivas de forma adecuada en cualquier momento", declaró Katayama a la prensa este miércoles, después de que el dólar superara los 163 yenes y alcanzara su máximo en 40 años.
Desde otras voces oficiales, también se expresaron en la línea de que era posible responder de forma más contundente: el secretario jefe del Gabinete, Minoru Kihara, también afirmó que el Gobierno japonés estaba dispuesto a "responder de forma adecuada en cualquier momento", en una muestra de la preocupación de Tokio por la caída de la moneda, que hace más caras las importaciones y agrava la inflación general.
A su vez, los mercados están atentos a cualquier indicio o detalle que permita saber si Japón intervendrá en el mercado de divisas para apuntalar el yen, tras ya haberlo realizado en abril y mayo, cuando la moneda japonesa se debilitó por debajo del nivel de los 160 yenes por dólar.
La voz que falta y la repercusión de las declaraciones
Hay una voz fundamental en esta escena y es la del principal responsable de política cambiaria, Atsushi Mimura, a quien los mercados consideran la figura clave para determinar el momento de una posible intervención. Sin embargo, Mimura mantiene el hermetismo y no hizo ningún comentario oficial cuando los periodistas se dirigieron a él en el ministerio a primera hora del miércoles.
Si bien el riesgo de intervención mantuvo a los inversores en vilo, las declaraciones de los responsables japoneses del poder Ejecutivo han servido de poco para revertir la tendencia bajista del yen, que, según los analistas, viene impulsada por un fortalecimiento generalizado del dólar y por las bajas tasas de interés del Banco de Japón.
La baja del yen y el plan económico
El yen alcanzó los u$s163,24 por dólar el martes, su nivel más bajo desde 1986, en un escenario de subida generalizada del dólar provocada por la última oleada de ataques en Medio Oriente, que impulsó al alza los precios del petróleo y avivó las preocupaciones sobre la inflación en EEUU. El miércoles se situaba en torno a los u$s163,12 en Asia.
La reanudación de las subidas de tasas en EEUU podría ampliar la divergencia de tasas de interés con Japón. Aunque el Banco de Japón ha subrayado su disposición a seguir subiendo las tasas, los mercados interpretaron el primer plan económico de la primera ministra, Sanae Takaichi, como una señal de la aversión de su Gobierno a unos costos de financiación más elevados.
Además de las tensión bélica, otro factor importante fue el plan económico que "no logró disipar la preocupación por la política fiscal de Japón y la posibilidad de que el Gobierno interfiera en la política monetaria", afirmó Takahide Kiuchi, economista ejecutivo del Nomura Research Institute.
El Banco de Japón elevó las tasas de interés en junio hasta el 1%, su nivel más alto en 31 años, en un momento en que el aumento elevado de los costos energéticos provocado por la guerra se sumaba a las presiones inflacionistas derivadas de la debilidad del yen. Analistas del mercado prevén que el Banco de Japón eleve las tasas hasta el 1,25% este año.



