El fin de semana XXL, el Mundial y los reclamos de los gobernadores atentan contra el funcionamiento del Senado. Con el caso Adorni en el pasado y pese a las intenciones de Patricia Bullrich de abrir el recinto, las sesiones se hacen esperar. En el medio, por pedido de los hermanos Milei, se reanudan las negociaciones por la reforma electoral, que funcionará como moneda de cambio para reunir los votos de las leyes que impulsa la Casa Rosada.
Hace más de una semana que Manuel Adorni renunció a su cargo como jefe de Gabinete. Y, desde aquel sábado, la jefa del bloque de La Libertad Avanza se las ingenia para reanudar la actividad legislativa, que en buena medida venía paralizada por el escándalo que tenía al exvocero presidencial en el centro de la escena. Para los aliados, discutir sobre leyes mientras el funcionario era investigado por presunto enriquecimiento ilícito era, palabras más, palabras menos, “fingir demencia”.
Así y todo, a Bullrich se le está complicando demostrar que era Adorni el principal responsable de la parálisis en el Congreso, tal cual se lo alertó a Karina Milei cuando la interpelación con posible moción de censura contra el exministro coordinador estaba a un pelo de concretarse en el Senado.
La ex ministra de Seguridad tenía previsto sesionar esta semana para, finalmente, aprobar y girar a Diputados la ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Así como también, para darle sanción definitiva a la Ley Hojarasca. Ambas son iniciativas que hace tiempo empuja el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Además hay una serie de pliegos judiciales listos para ser votados en el recinto de la Cámara alta.
Entre ellos, nada menos que el de Víctor Pesino, cuyo pliego para prorrogar su mandato por cinco años más (está por cumplir 75 años) en la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo fue presentado al día siguiente de revocar la cautelar presentada por la CGT contra la reforma laboral libertaria.
El asunto es que el jueves y viernes se celebra el día de la Independencia. Con los feriados (que suele complicar hacerse de pasajes para los legisladores), más los festejos que se realizan en las diferentes provincias, a los que más de un senador asistirá, a Bullrich se le complicó arrimar a los senadores a la CABA para sesionar este miércoles.
El Mundial también marca los tiempos legislativos. Antes de que iniciara la Copa Mundial, Bullrich se comprometió a no sesionar los días en los que haya partidos de la selección argentina. Este martes, cuando la Scalonetta se enfrenta con Egipto, no será la excepción. La agenda de la Cámara alta permanece vacía.
Así y todo, la jefa del bloque libertario se las ingenia para mostrarse activa, tras quedar enfrentada a los hermanos Milei, que apañaron a Adorni al extremo. Por eso, este miércoles a las 12, Bullrich celebrará una reunión de Labor Parlamentaria con los jefes de bloque para definir los pasos a seguir. El encuentro será post Mesa Política en la que debutará el equipo que se conformó tras la salida de Adorni.
Si todo marcha acorde al plan de Bullrich, el recinto de la Cámara alta se abriría la semana que viene. Se habla del jueves 16 como posible día de sesión. Esto no significa que el Senado retome la hiperactividad previa al Caso Adorni: arranca el receso invernal y la actividad legislativa, por tradición, suele mermar durante esos días.
Los aliados se ponen firmes
Por el caso Adorni, La Libertad Avanza perdió tiempo valioso (y mucho), en los que podría haber avanzado con los proyectos enviados por la Casa Rosada. Tras el triunfo del partido violeta en las elecciones de medio término del año pasado, el clima era más que favorable para el presidente Javier Milei en ambas cámaras.
En todos estos meses de baja actividad se acumularon, además de los dos proyectos impulsados por Federico Sturzenegger, la reforma a la ley de Salud Mental, los cambios al Régimen de Zona Fría (ya aprobado en Diputados), la derogación a la ley de Etiquetado Frontal de Alimentos, la ley de Ludopatía y el Súper RIGI (que también fue aprobado en la Cámara baja).
El paso del tiempo le juega a favor a los gobernadores. Con el calendario electoral cada vez más cerca –y no solo el nacional sino también los provinciales– los mandatarios de buen vínculo con la Casa Rosada harán valer cada voto de sus senadores. Lo propio ocurrió en 2025, cuando la presidenta del partido violeta les plantó candidatos en casi todos los distritos y la revancha se vio en el Congreso.
Acostumbrados a la lógica del látigo y chequera que aplica La Libertad Avanza, los gobernadores –cada vez más complicados por la falta de obras y la baja de la recaudación– se subirán el precio en las negociaciones con el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli. Dicho sea de paso, “el Colo” será el encargado de negociar la reforma electoral, en la que la postura de los gobernadores será decisiva para que los hermanos Milei logren sortear las PASO el año que viene. El objetivo de Karina Milei es dejar sin esa instancia de ordenamiento a la oposición –en especial al PJ– cada vez más atomizado y así allanarle el camino para la reelección a su hermano.
“A medida que se acerca el año electoral, todo va cambiando y nada les va a ser tan fácil”, dijo una fuente parlamentaria que sigue de cerca los ritmos con los que se mueve el Senado. “Los aliados quieren una ley por sesión”, dijo esa misma fuente a este medio. En otras palabras, los aliados empezarán a marcarle los tiempos a la Rosada conforme a sus intereses, y a los acuerdos electorales que se pacten en cada distrito.



