
La administración de Donald Trump dio marcha atrás con una de las restricciones que había impuesto sobre la inteligencia artificial y eliminó la obligación de que Anthropic obtuviera una licencia especial para exportar sus modelos Mythos y Fable, considerados entre los más avanzados lanzados hasta el momento. La compañía confirmó que comenzará a restablecer el acceso a ambos modelos a partir de este miércoles 1 de julio, luego de que las limitaciones impuestas por Washington obligaran a suspender su disponibilidad pública.
En detalle, el pasado 12 de junio, el gobierno estadounidense incorporó ambos modelos a su lista de tecnologías sujetas a restricciones de exportación. La medida impedía que ciudadanos extranjeros pudieran acceder a los modelos más avanzados de la empresa sin una autorización específica.
El gobierno de Donald Trump afloja las restricciones sobre Anthropic
En la práctica, el requisito impuesto por el gobierno estadounidense resultó imposible de aplicar a gran escala para la empresa, por lo que Anthropic optó por retirar completamente el acceso público a Mythos y Fable. Tras varias semanas de conversaciones, el secretario de Comercio norteamericano, Howard Lutnick, confirmó que la compañía conducida por Dario Amodei aceptó nuevas condiciones para volver a operar.
Según el funcionario detalló que Anthropic "ha accedido a detectar y abordar de forma proactiva los riesgos de seguridad asociados a los modelos; a trabajar diligentemente con el gobierno estadounidense en protocolos, estándares y lanzamientos para Mythos, Fable y futuros modelos; y a informar al gobierno estadounidense de cualquier actividad maliciosa".
La compañía, sin embargo, ya había anunciado meses antes que implementaría de forma voluntaria buena parte de esas medidas.
Tras el acuerdo, la empresa también se hizo eco del levantamiento de las restricciones: "Tras una serie de conversaciones productivas con el gobierno de EE.UU., estamos redistribuyendo el modelo con un nuevo conjunto de clasificadores para identificar y bloquear más tareas de ciberseguridad".
"A corto plazo, algunas tareas rutinarias como la codificación y la depuración volverán a Opus 4.8", afirmaron.
Por otro lado la empresa afirmó que comenzaron a "redactar un marco de consenso —con Amazon, Microsoft, Google y otros socios de Glasswing— para evaluar la gravedad de los jailbreaks de IA y cómo deberían responder los desarrolladores de IA a ellos".
Así, los accesos a los nuevos modelos comenzarán a ser restaurados este 1° de julio.
La competencia global y el cambio de postura de Donald Trump
Mythos comenzó a probarse en abril con un grupo reducido de organizaciones para evaluar sus capacidades relacionadas con la detección y explotación de vulnerabilidades informáticas. Más tarde, Anthropic lanzó Fable, una versión con medidas de seguridad adicionales destinada al público general.
Mientras tanto, empresas asiáticas comenzaron a presentar modelos con prestaciones similares, entre ellos Fugu y Tulongfeng, lo que incrementó la presión sobre la administración estadounidense para flexibilizar las restricciones y evitar que las compañías locales perdieran competitividad.
Como paso previo, la semana pasada Lutnick había autorizado que Mythos estuviera disponible para un grupo limitado de organizaciones aprobadas por la Casa Blanca. Una estrategia similar aplicó OpenAI con sus modelos más recientes, cuyo acceso inicial también quedó restringido a instituciones autorizadas por el Gobierno.
El cambio de criterio volvió a poner de manifiesto la falta de una política estable de Estados Unidos respecto al desarrollo y lanzamiento de modelos de inteligencia artificial.
De hecho, una orden ejecutiva firmada en junio estableció la intención del Gobierno de revisar determinados modelos antes de su lanzamiento público, una decisión que recibió cuestionamientos de analistas del sector, entre ellos Dean W. Ball, quien recientemente se incorporó al área de políticas de OpenAI.

