
El gobierno de Donald Trump anunció que a partir de este viernes entrarán en vigor nuevos aranceles de entre el 10% y el 12,5% de Estados Unidos contra un grupo de 60 socios comerciales. Entre ellos se encuentra la Argentina, a la que se le aplicará el valor mínimo. La medida abarca a países que representan el 99,4% de las importaciones estadounidenses.
La medida fue anunciada por el representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, a horas de que expiren los gravámenes temporales del 10% que impuso la administración republicana amparándose en la Sección 122, tras un límite legal de 150 días.
Trump estableció el actual arancel general del 10% luego de que la Corte Suprema de Estados Unidos anulara su anterior esquema de tarifas globales. El mandatario recurrió a la Sección 122 de la Ley de Comercio, una herramienta de carácter transitorio que le permitió imponer un recargo por cinco meses, plazo que vencerá este viernes.
Los nuevos gravámenes, que regirán a partir de las 00hs del 24 de julio, se amparan en el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) argumentó que es debido a “no haber impuesto ni aplicado eficazmente la prohibición de importar productos elaborados con trabajo forzoso”.
“El presidente Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han erradicado el trabajo forzoso de las cadenas de suministro globales. Estados Unidos mantiene una prohibición de importación de productos elaborados con trabajo forzoso desde hace casi un siglo y la aplica rigurosamente; ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo”, declaró Greer.
La medida, que comenzará a regir a partir de este viernes, apunta a corregir "lo que constituye una violación de los derechos humanos y una práctica comercial distorsionadora". Pero bajo el argumento de "mejorar el bienestar de los trabajadores en todo el mundo", lo que subyace es la decisión de EEUU de reactiva la guerra comercial con su principal rival, China, mediante aranceles a países que importen productos provenientes del gigante asiático.
El arancel del 10% afectará a aquellos países que "imponen una prohibición de importación de trabajo forzoso, se han comprometido a imponer y hacer cumplir dicha prohibición a través de un Acuerdo sobre Comercio Recíproco o han impuesto un régimen parcial con el efecto de impedir la importación de ciertos bienes de trabajo forzoso".
Argentina es uno de los países afectados por el gravamen mínimo, junto con Bangladesh, Camboya , Canadá , Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, India, Indonesia, Jordania, Malasia, México, Pakistán, Sri Lanka, Trinidad y Tobago y el Reino Unido.
Asimismo, aplicarán el 10% o el 12,5%, neto de la tasa de Nación Más Favorecida (NMF), para determinados productos provenientes de la Unión Europea, Taiwán, Japón, Corea y Suiza. Mientras que el resto de los países investigados recibirán el 12,5% para todos sus productos.
Greer también informó que aplicarán exenciones. En el caso de Argentina, regirá para ciertos productos que, según la oficina comercial, permitirían alentar al país "a cumplir con los compromisos relativos a las prohibiciones de importación de trabajo forzoso o a promulgar y hacer cumplir de manera efectiva una prohibición de importación de trabajo forzoso".
La Casa Blanca también anunció que, a nivel general, se exceptuará el gravamen para "materias primas que, si estuvieran sujetas a estos aranceles, podrían provocar la falta de disponibilidad de suministro nacional" o productos "que podrían causar perturbaciones en toda la economía si estuvieran sujetos a estos aranceles". También alcanzará a manufacturas "que no se pueden cultivar o producir en cantidades suficientes o a precios razonables en los Estados Unidos u obtener de otras fuentes".
“Esperamos ver alguna acción muy pronto. No puedo especificar un cronograma porque antes debo informar al Congreso y a otras partes interesadas”, afirmó Greer días atrás, en declaraciones a CNBC.

