La Guardia Revolucionaria aseguró que también hubo víctimas estadounidenses. Washington no confirmó los daños en un contexto de creciente intercambio de ataques.
Irán aseguró este jueves haber llevado a cabo un ataque con misiles balísticos contra una base militar de Estados Unidos en Jordania, donde, según su versión, fueron destruidos tres cazas F-35 y dañadas otras aeronaves.
El operativo, atribuido a la Guardia Revolucionaria iraní, habría tenido como blanco la base aérea de Azraq, en el este jordano. De acuerdo con el comunicado oficial, el ataque apuntó específicamente a instalaciones que albergaban este tipo de aviones de combate.
Versiones cruzadas en medio de una nueva escalada
Desde Teherán indicaron que los misiles impactaron en la pista de aterrizaje y en hangares, provocando la destrucción total de tres aeronaves y daños en otras. Además, afirmaron que murieron integrantes del personal técnico estadounidense, aunque Estados Unidos no confirmó hasta el momento esos datos.
El ataque fue presentado como una respuesta a un bombardeo previo contra territorio iraní, en el que habrían fallecido tres personas. En ese marco, el gobierno iraní lanzó duras críticas contra la presencia militar estadounidense en la región.
El episodio se produce en un contexto de creciente tensión entre Washington y Teherán, con un nuevo intercambio de ataques que reaviva el riesgo de un conflicto de mayor escala.
En las últimas horas, Jordania informó haber interceptado misiles iraníes por segundo día consecutivo, mientras que Kuwait reportó una víctima fatal tras un ataque en su territorio. A esto se suman incidentes recientes en otros puntos de la región, como ataques con drones e intercambios de fuego en zonas estratégicas.
El conflicto, que ya lleva varios meses, genera un impacto directo en la economía global, con subas en los precios de la energía y una creciente preocupación por la estabilidad en Medio Oriente.
En paralelo, una encuesta reciente en Estados Unidos reflejó que una mayoría de la población considera que el conflicto no ha valido la pena, mientras crecen las voces que reclaman una salida diplomática.
Sin avances visibles en las negociaciones, el escenario continúa marcado por la incertidumbre y el riesgo de una escalada aún mayor en la región.


