Arranca la cuenta regresiva para que el Senado intente –por quinta vez– avanzar con la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Pese al entendimiento al que llegaron la semana pasada la jefa de bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, y el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, autor de la iniciativa, en el oficialismo reconocen que los votos no están garantizados. La interna en Misiones podría tener impacto (negativo para los libertarios) en el recinto; se esperan días de negociaciones.
La quinta, ¿será la vencida? El jueves 6 de agosto, el Senado volverá a abrir las puertas de su recinto para sesionar con la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada como plato fuerte, luego de que por falta de acuerdo en la última sesión, Bullrich llamara a un cuarto intermedio. Ese día, la ex ministra de Seguridad aceptó cambios propuestos por los aliados (el PRO, la UCR y las fuerzas provinciales) para arrimarse a la media sanción a la iniciativa. Pero, por el malestar que generó la versión pactada en los equipos de Sturzenegger, Bullrich abortó la misión.
La semana pasada, los equipos de Bullrich, los del ministro de Desregulación y los de la comisión de Asuntos Constitucionales (encargada de dictaminar el proyecto) se reunieron en el despacho de la senadora. Durante la reunión a puertas cerradas, que duró casi dos horas, terminaron de definir el dictamen.
“Se terminó de delimitar el dictamen en línea con lo que ya se había coordinado y consensuado con los distintos bloques”, explicaron fuentes parlamentarias. Y añadieron que los cambios “son mínimos y no modifican sustancialmente el proyecto”.
Palabras más, palabras menos, Bullrich explicó que la versión que rechaza Sturzenegger es la única que tiene chances de ver la luz en la Cámara alta. El principal escollo sigue siendo el mismo que desde hace meses: los cambios a la ley de Tierras. Las intenciones del ministro desregulador son eliminar de plano los límites para la venta de terrenos en manos de extranjeros (salvo excepciones, como zonas fronterizas, o cuando se trate de Estados).
Ahora bien, el dictamen que generó malestar en los equipos del “Coloso” –pero que tiene la venia de los aliados a Bullrich– establece que cada legislatura provincial tiene la potestad de fijar los límites a la venta en manos de extranjeros.
Misiones complica el panorama
Aun con la venia de Sturzenegger, el proyecto no tiene los votos garantizados. Es cierto que, respecto de la última sesión, el oficialismo contará con dos presencias extra. Es decir, dos manos que acompañarían la iniciativa libertaria. Es que, en la última sesión, dos de sus aliados se habían ausentado (con previo aviso). Por un lado, la senadora del PRO Andra Cristina, por otro, el correntino Carlos Espínola.
Así y todo, en las filas libertarias, los que se encargan de juntar los votos no son determinantes. Ya la semana pasada, post reunión con el ministro, no tenían "tan claro" que reunirían las adhesiones necesarias para que el texto sea aprobado y girado al Senado para su sanción definitiva. "Estamos trabajando con los senadores para tener los votos", dijo otra alta fuente.
Al panorama ajustado -por lo polémico que es el proyecto- se le suma un condimento extra que le podría jugar en contra al gobierno de Javier Milei. En el oficialismo temen que la interna en Misiones entre Hugo Passalacqua y el mandamás de ese distrito, Carlos Rovira, les juegue en contra. En los últimos días, el gobernador rompió con Rovira luego de un acuerdo electoral que este habría pactado con La Libertad Avanza, de cara a las elecciones del año que viene. Y esto trae implicancias en el bloque que supo representar al oficialismo con doble comando de esa provincia.
Días atrás, se daba por descontado que los dos legisladores de esa provincia, Sonia Rojas Decut y Carlos Arce, acompañarían el proyecto libertario. Por estas horas, el panorama no está tan claro. Fuentes de esa provincia no descartan que Arce arme monobloque y, como muestra de alineamiento con Rovira, acompañe la iniciativa. Mientras que Rojas Decut rechazaría la iniciativa. Si esto sucede, el bloque –auguran en Misiones– se partiría en dos.
Mientras tanto, Passalacqua y los intendentes que le responden ya bajaron el pedido de que voten en contra de la ley, para plantarse en contra del gobierno libertario y, por tanto, de Rovira.


