La tensión diplomática entre la Argentina y Brasil sumó un nuevo capítulo este lunes, luego de que el canciller brasileño, Mauro Vieira, calificara de "graves e inaceptables" las declaraciones del presidente Javier Milei contra su par Luiz Inácio Lula da Silva. El funcionario sostuvo que los dichos del mandatario argentino constituyeron una injerencia en asuntos internos del país vecino y reclamó explicaciones formales.
La reacción del gobierno brasileño llegó después de que Milei participara el sábado en un acto político en San Pablo, donde respaldó la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro. En ese contexto, el Presidente volvió a cargar contra Lula, a quien definió como "ladrón" y "presidiario", y cuestionó además el funcionamiento de la Justicia brasileña.
"Todo este episodio es sumamente grave e inaceptable. Pero debemos trabajar para lograr el entendimiento entre las naciones, y la diplomacia se basa en eso, en el diálogo", afirmó Vieira en declaraciones a TV Globo.
Brasil acusó a Milei de interferir en asuntos internos
El canciller brasileño sostuvo que las expresiones de Milei fueron "muy agresivas" no solo contra Lula, sino también contra el gobierno, las instituciones y el pueblo brasileño.
"Las declaraciones del presidente de Argentina fueron muy graves y generaron una muy mala recepción. Constituyeron una injerencia en los asuntos internos, en los asuntos nacionales", remarcó Vieira.
Pese al endurecimiento del discurso, el funcionario descartó por ahora una medida de máxima tensión diplomática, como el retiro de embajadores. "La retirada de los embajadores es una medida muy seria. En este contexto de preservación, no vamos a hacer eso ahora. Necesitamos explicaciones del gobierno argentino sobre por qué el presidente de Argentina vino a territorio brasileño para hacer este tipo de declaraciones", señaló.
Convocatoria al embajador argentino y llamado a consultas
En paralelo, la Cancillería brasileña convocó de urgencia al embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, para transmitirle el rechazo oficial y exigir explicaciones por las declaraciones del mandatario argentino durante su visita a San Pablo.
En un comunicado, el Palacio de Itamaraty sostuvo que "no hay precedentes de un presidente extranjero que, en territorio nacional, haya acumulado agresiones y ofensas contra el jefe de Estado, las instituciones democráticas, incluido el Poder Judicial, y el pueblo brasileño".
Además, el gobierno de Lula resolvió llamar a consultas a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, como señal del malestar por el deterioro del vínculo bilateral.
Durante su discurso en Brasil, Milei también afirmó: "Si en la Argentina tenemos como factor económico lo que llamamos el 'riesgo kuka', acá, en Brasil, hoy tienen el 'riesgo Lula', que se refleja en las acciones y los mercados. Estoy hablando de ese mismo que mete preso a opositores por el solo hecho de ser opositores".


