Un estudio jurídico presentó una demanda ante la Corte de Comercio de Nueva York para bloquear la restitución de los gravámenes del 10% impulsados por el presidente norteamericano.
Dos pequeñas empresas estadounidenses iniciaron rápidamente un reclamo este viernes, luego de que el presidente de EEUU, Donald Trump, ordenase colocar -nuevamente- aranceles del 10% a productos provenientes de más de 60 países.
Según plantearon en la demanda, la Casa Blanca debía presentar conclusiones específicas para cada país respecto de la existencia de "trabajo forzoso", condición que, a su entender, resulta indispensable para respaldar jurídicamente la imposición de los gravámenes.
Las dos compañías, que cuentan con el respaldo de un grupo jurídico sin fines de lucro que ya obtuvo un fallo favorable contra anteriores rondas de aranceles, sostuvieron además que Trump intenta reinstalar impuestos aduaneros que ya fueron declarados ilegales por la Corte Suprema de EEUU.
Cabe precisar que la administración de Trump fundamentó la medida en una investigación realizada bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que permite responder a prácticas comerciales consideradas "injustificadas o discriminatorias". Así, EEUU utilizó este instrumento después de que los tribunales limitaran parte de las tarifas globales aplicadas anteriormente bajo la Sección 122.
Jamieson Greer, el representante comercial de Estados Unidos, planteó que “la tasa y el alcance de las exenciones son apropiados” para lograr la eliminación de las prácticas sancionadas por la investigación sobre trabajo forzoso.
La críticas del mundo a los nuevos aranceles de EEUU
El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva afirmó que EEUU utilizó el trabajo forzoso como argumento para reforzar una política comercial proteccionista. Cabe subrayar que venían de días conflictivos Brasil y EEUU, ya que además de estos aranceles globales, Trump había puesto el foco en aumentar los aranceles a Brasil debido a "prácticas comerciales desleales", y le había impuesto un 25% de arancel.
Brasil fue uno de los más duros en sus críticas. En un comunicado sostuvo que, "ante la falta de un fundamento legal interno que respalde su política comercial proteccionista", EEUU "optó por manipular un tema tan importante" para justificar los nuevos aranceles. La Cámara Americana de Comercio para Brasil calculó que la carga acumulada sobre las exportaciones del país llegará al 37,5%.
Por su parte, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum comunicó que evitó el impacto de las nuevas tarifas gracias al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La Secretaría de Economía de México señaló que cerca del 85% de las exportaciones mexicanas continuará ingresando al mercado estadounidense con arancel cero.
El organismo detalló que el resto de los productos seguirá pagando un arancel del 10%, sin cambios respecto del régimen anterior. “Uno sustituye al otro, por lo que el trato arancelario se mantiene” subrayaron.

