Charles Schwab indicó que los pequeños inversores aprovecharon las bajas de junio para incrementar sus posiciones en acciones de inteligencia artificial.
A pesar de las crecientes dudas sobre las elevadas valuaciones del sector tecnológico y las advertencias acerca de una posible burbuja vinculada a la inteligencia artificial (IA), los inversores minoristas en EEUU continúan apostando por las acciones de crecimiento.
Los datos más recientes de Charles Schwab muestran que, lejos de retirarse del mercado, los pequeños inversores aprovecharon las bajas de junio para incrementar sus posiciones.
El Schwab Trading Activity Index (STAX), un indicador que mide el nivel de operaciones de los clientes minoristas de la firma, subió hasta 59,12 puntos en junio, frente a los 55,08 registrados en mayo, lo que representó un avance mensual del 7,33% y marcó el nivel más alto de los últimos cuatro años.
El mercado sigue apostando por la inteligencia artificial
El comportamiento refleja que los inversores individuales mantienen una estrategia de "comprar en las caídas", incluso cuando el fuerte rally bursátil perdió impulso durante junio y aumentaron los cuestionamientos sobre las valuaciones alcanzadas por las compañías vinculadas a la inteligencia artificial.
Joe Mazzola, estratega jefe de negociación y derivados de Charles Schwab, sostuvo que los clientes de la firma siguen mostrando disposición para asumir riesgo y aprovechar las correcciones temporales del mercado. Según explicó, la demanda se concentró principalmente en empresas tecnológicas.
Entre las acciones que registraron las mayores compras netas aparecieron SpaceX, que debutó en el mercado el 12 de junio, además de gigantes del sector como Nvidia, Micron Technology y Microsoft.
Todas ellas son compañías estrechamente vinculadas al desarrollo de infraestructura para inteligencia artificial y centros de datos, dos de los segmentos que impulsaron la suba de Wall Street durante el último año.
Compras continuas
El optimismo también quedó reflejado en una encuesta paralela realizada por Schwab entre sus clientes, que mostró un sentimiento de mercado más positivo respecto del mes anterior.
Si bien persisten preocupaciones sobre el impacto de una eventual sobrevaluación de las empresas tecnológicas, la mayoría de los participantes considera que las perspectivas para las acciones siguen siendo favorables.
La continuidad de las compras minoristas resulta especialmente relevante porque este segmento fue uno de los principales motores del mercado estadounidense en los últimos años. Su permanencia como comprador neto contribuye a sostener la demanda incluso en períodos de mayor volatilidad.


