El dólar oficial sube este lunes en el segmento mayorista y alcanza su valor más elevado desde noviembre de 2025. Así, la divisa norteamericana acumula una suba superior al 5% durante el corriente mes de junio, lo que implica su mayor avance en casi un año.
El tipo de cambio mayorista trepa a $1.481,5 para la venta, su nivel más alto desde el 3 de noviembre de 2025, cuando alcanzó los $1.482. Así, su cotización se sostiene lejos del techo del esquema de bandas cambiarias (hoy en $1.805,38), con una brecha del 21,9%.
La semana pasada, tipo de cambio mayorista acumuló un avance de $16 (+1,1%), aunque lejos del aumento de $33 registrado en la anterior.
En tanto, los contratos de futuros registran movimientos mixtos en los tramos de 2026. El mercado estima que el tipo de cambio mayorista se ubicará a $1.478 para el cierre de junio.
En el Banco Nación (BNA), el billete cotiza a $1.495 para la venta. De esta forma, el dólar tarjeta sigue en los $1.943,5. En tanto, de acuerdo al relevo de entidades financieras que elabora el Banco Central (BCRA), el tipo de cambio oficial promedia los $1.495,28 para la venta.
Entre los paralelos, el MEP opera a $1.509,87, mientras que el contado con liquidación (CCL) lo hace a $1.560,40. A su vez, el dólar blue continúa estable $1.515 para la venta, según un relevamiento de Ámbito en las cuevas de la city.
Qué factores explican la suba del dólar
Los analistas coinciden en que detrás del repunte no hay una única explicación, sino una combinación de factores internacionales y domésticos que modificaron la dinámica cambiaria observada durante buena parte del primer semestre.
El principal factor proviene del exterior. El cambio de tono de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), que adoptó una postura más restrictiva sobre la política monetaria, fortaleció al dólar frente a las principales monedas del mundo y generó presiones sobre los mercados emergentes, incluida la Argentina. En las últimas semanas, el dólar estadounidense se apreció frente a monedas de la región como el real brasileño y el peso chileno, un movimiento al que también terminó acoplándose el mercado argentino.
A este escenario internacional se suma un factor estacional. El mercado comienza a transitar el tramo final de la liquidación de la cosecha gruesa, lo que implica un menor ingreso de divisas del complejo agroexportador y, por lo tanto, una reducción de la oferta de dólares en el mercado oficial.
Al mismo tiempo, suele incrementarse la demanda de divisas durante esta época del año por el cobro del medio aguinaldo y la dolarización de excedentes por parte de empresas, inversores y ahorristas.
Los especialistas también consideran que parte del movimiento responde a una corrección natural del tipo de cambio. Tras varios meses con una inflación acumulada de dos dígitos y un dólar prácticamente estable, el mercado comenzó a recomponer el valor de la divisa.
A estos factores se agregan algunos elementos técnicos, como el desarme de posiciones de inversión en pesos, cambios regulatorios que otorgaron mayor flexibilidad a las ALyCs para operar en el mercado cambiario y la reaparición de la intervención del Banco Central en el mercado de futuros.
El BCRA sigue comprando reservas, pero a menor ritmo
En paralelo, el Banco Central mantuvo su participación compradora en el mercado oficial, aunque a un ritmo más moderado. Durante la semana adquirió unos US$70 millones, por debajo de los niveles registrados en meses anteriores. Al mismo tiempo, las reservas internacionales cerraron con una leve caída hasta los US$47.469 millones, afectadas principalmente por la baja del precio internacional del oro y por la depreciación de algunas monedas que integran la canasta de Derechos Especiales de Giro (DEG).
Con este escenario, el mercado seguirá de cerca la evolución de la oferta de divisas durante el segundo semestre, el comportamiento de la demanda de dólares y las decisiones que adopte el Banco Central para determinar si el reciente repunte constituye un ajuste puntual o el comienzo de una etapa de mayor volatilidad cambiaria.


