Además, el mandatario boliviano confirmó que el gobierno de Javier Milei colaboró con el envío de aviones Hércules para trasladar alimentos desde Santa Cruz de la Sierra hacia La Paz y El Alto, ciudades golpeadas por los cortes de rutas y la falta de suministros esenciales.
“Hemos estado en contacto de gobierno a gobierno. Quiero agradecer porque en momentos difíciles se ve la solidaridad de naciones hermanas”, afirmó Paz.
Según explicó, los bloqueos afectan el ingreso de combustible, medicamentos y alimentos, mientras el Ejecutivo intenta garantizar corredores humanitarios para evitar una crisis sanitaria aún mayor. El presidente también destacó la ayuda logística de Chile, Brasil y Ecuador, y sostuvo que varios países consideran que la situación representa “un ataque a la democracia”.
“Nuestra democracia institucional es frágil”
En diálogo con medios argentinos, Paz reconoció la debilidad estructural del Estado boliviano y aseguró que no piensa abandonar el cargo pese a la presión social y política. “No pienso irme, sino dejar un mejor país al terminar mi mandato”, sostuvo.
El presidente remarcó que Bolivia atraviesa una disputa que excede las diferencias ideológicas tradicionales. “Tenemos la legitimidad de las urnas. Ganamos con el 55 % de los votos pero tenemos fragilidad institucional”, afirmó.
Además, vinculó la crisis con el deterioro económico acumulado durante los últimos años y señaló que el país perdió capacidad exportadora y reservas energéticas. “Antes le vendíamos gas a la Argentina, pero ahora con Vaca Muerta no le vendemos más. Bolivia se quedó sin inversión y sin reservas. Evo Morales nos dejó sin reservas. Nos dejó un país arrasado”, expresó.
Paz también sostuvo que Bolivia enfrenta un escenario donde conviven recesión económica, caída de exportaciones, inflación creciente y crisis energética, mientras el gobierno intenta sostener la gobernabilidad en medio de las protestas.
El Gobierno acusó a Evo Morales de impulsar la crisis
Las declaraciones del mandatario se dieron en paralelo con las denuncias realizadas por el vocero presidencial José Luis Gálvez, quien acusó al expresidente Evo Morales de promover un plan para “convulsionar” Bolivia y forzar “una ruptura del orden constitucional”.
El funcionario sostuvo que los bloqueos provocaron un fuerte impacto sobre el abastecimiento de productos básicos, oxígeno y combustible, y confirmó la muerte de cuatro personas, entre ellas un niño de 12 años, por la imposibilidad de acceder a atención médica a tiempo.
“El objetivo es obligar al pueblo a volver a las políticas del pasado”, afirmó Gálvez, quien además acusó a Morales de intentar evitar a la Justicia en medio de las causas en su contra por presuntos delitos de abuso y trata de personas.
Paz también apuntó directamente contra el exmandatario. “Evo necesita que esto se interrumpa porque tiene procesos judiciales. En la Argentina tiene procesos por pedofilia, por estar con menores. Por eso quiere retomar al poder”, declaró.
El presidente boliviano aseguró además que su gobierno avanza contra estructuras vinculadas al narcotráfico y la corrupción, y sostuvo que parte de los sectores que hoy impulsan las protestas se vieron afectados por esas medidas.
Protestas, dinamita y tensión en las calles de La Paz
Mientras el gobierno intenta contener la crisis, las protestas continúan en distintos puntos del país. Las movilizaciones incluyen a mineros, campesinos, sindicatos y sectores afines al Movimiento al Socialismo (MAS), el espacio político liderado por Evo Morales.
En las calles de La Paz y El Alto se registraron enfrentamientos, explosiones de dinamita, gases lacrimógenos y operativos policiales para impedir que los manifestantes lleguen al Palacio de Gobierno.
En diálogo con medios argentinos, Paz aseguró que su administración busca diferenciar los reclamos sociales legítimos de los sectores que intentan “destruir la democracia”. También confirmó que se desplegaron fuerzas policiales y militares con equipamiento no letal para sostener los corredores humanitarios y recuperar la circulación en las rutas.
La crisis boliviana combina escasez de dólares, inflación, caída de los ingresos por exportación de gas, desabastecimiento y conflictividad política, en un escenario donde el gobierno reconoce debilidad institucional pero insiste en mantenerse hasta el final del mandato.
La relación de Rodrigo Paz con Javier Milei
El presidente boliviano también habló sobre su vínculo político con Javier Milei y reveló que mantienen contactos frecuentes desde el inicio de su gestión. Aunque aclaró que no conversó personalmente con el mandatario argentino en las últimas horas, confirmó intercambios de mensajes entre ambos gobiernos.
“Primero tenemos nuestra relación con el vecindario”, explicó Paz. “Así como estuve con Trump, a los pocos días estaba con Lula. Todo aquello que sea de beneficio para Bolivia, lo vamos a utilizar”, agregó.
El mandatario destacó además que busca construir relaciones diplomáticas tanto con gobiernos cercanos a Donald Trump como con administraciones de otro signo político, como la de Luiz Inácio Lula da Silva, con el objetivo de sostener apoyo internacional frente a la crisis.
Sobre el final de la entrevista, Paz recordó parte de su infancia en la Argentina durante el exilio de su familia y dejó una referencia personal ligada al fútbol. “La primera vez que vi fútbol en mi vida fue en la Argentina, cerca de La Boca. Todo el mundo era de Boca y recuerdo haber visto a Bochini”, relató.
“Argentina siempre recibió a los bolivianos con los brazos abiertos”, concluyó el presidente boliviano en medio de uno de los momentos más delicados desde que asumió hace apenas seis meses.
Fuente: AMBITO








