A meses de la campaña formal, Ulrich Siegmund intensifica sus contactos mediante “diálogos ciudadanos”.
Ulrich Siegmund, representante de la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), consolida su crecimiento político mientras el canciller federal Friedrich Merz sufre una pérdida constante de respaldo popular.
Respaldado por sondeos electorales que otorgan a su organización una ventaja de hasta 7 puntos sobre los conservadores a escala nacional, el dirigente de 35 años proyecta convertirse en el primer ministro estatal del partido cuando la región oriental de Sajonia-Anhalt acuda a las urnas en septiembre.
Mucho antes del inicio formal de la campaña electoral, Ulrich Siegmund ha intensificado sus encuentros directos con la población a través de los denominados “diálogos ciudadanos”. Tras concluir un mitin en la localidad de Halberstadt, el político atendió a sus simpatizantes y afirmó ante la agencia de noticias Reuters: “La gente simplemente está harta. Quieren recuperar su antigua y segura Alemania”.
En ese mismo espacio, rodeado de seguidores que buscaban una fotografía con él, el dirigente de Alternativa para Alemania añadió que “hay una maravillosa sensación de nuevo comienzo en el estado. Y eso es exactamente lo que necesitamos”.
El electorado alemán reclama políticas enfocadas en el beneficio propio
Con una población cercana a los 40.000 habitantes, la localidad de Halberstadt sobresale por su casco histórico de arquitectura tradicional y su catedral de la época medieval, alejándose de la percepción de abandono que todavía arrastra la antigua zona comunista oriental. A pesar de los problemas financieros que golpean a su tradicional industria de embutidos ahumados, la empresa Daimler Truck inyectó 500 millones de euros para construir un moderno complejo logístico que ya ocupa a 450 operarios. Además, el próximo mes se abrirá al público un sector peatonal que fue completamente remodelado.
A pesar de los avances, Halberstadt sigue bajo la influencia del desánimo generalizado que afecta a todo el territorio alemán, motivado por el debilitamiento de la economía internacional y la pérdida de competitividad de su sector manufacturero frente al mercado de China.
Al evaluar este panorama, el alcalde de la ciudad y militante del partido demócrata cristiano de Friedrich Merz, Daniel Szarata, señaló: “En realidad, la gente no está tan mal”. Sin embargo, la autoridad municipal matizó la situación al explicar el estado de ánimo de los habitantes y concluyó afirmando que “pero la incertidumbre siempre alimenta el miedo”.
Fuente: AMBITO





