Qué funcionarios cubanos fueron alcanzados por las sanciones
La actualización publicada por la OFAC incluyó a Roberto Morales Ojeda, secretario de Organización del Partido Comunista de Cuba, y a Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular. También quedaron bajo sanción los ministros de Energía y Minas, Comunicaciones y Justicia.
La lista se amplió además al viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y a los jefes de los ejércitos Oriental y Central, junto con otros altos mandos vinculados a las estructuras militares y de seguridad del Estado cubano.
Entre los organismos señalados aparecen la Dirección de Inteligencia de Cuba y la contrainteligencia militar, consideradas por Washington como piezas clave dentro del aparato estatal de la isla.
Qué implican las restricciones impuestas por Washington
Las sanciones establecen el bloqueo de propiedades, activos e intereses financieros de los funcionarios alcanzados que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense. Además, prohíben cualquier tipo de transacción económica entre ciudadanos o entidades de Estados Unidos y las personas u organismos sancionados.
Según informó la Ofac, estas disposiciones forman parte de la Orden Ejecutiva firmada por Donald Trump el pasado 1 de mayo, destinada a ampliar las restricciones contra instituciones y dirigentes vinculados al gobierno cubano.
Desde Washington señalaron que las medidas buscan responder a lo que consideran amenazas a la seguridad nacional estadounidense, además de presuntas violaciones de derechos humanos y supuestos vínculos de Cuba con actores adversarios de Estados Unidos.
El antecedente reciente contra Gaesa y Moa Níquel
La decisión llega apenas días después de otro movimiento de la Casa Blanca sobre la isla. El pasado 7 de mayo, Estados Unidos incorporó a su esquema de sanciones al conglomerado militar cubano Gaesa, a su directora y a la minera Moa Níquel, empresa de riesgo compartido con la canadiense Sherritt.
Tras esa resolución, las compañías conjuntas vinculadas a Moa Níquel fueron disueltas de manera inmediata, en un episodio que profundizó el impacto económico y político de las restricciones impulsadas por Washington.
Con esta nueva ampliación, la administración Trump refuerza su estrategia de presión sobre el gobierno cubano y vuelve a tensionar la relación bilateral entre ambos países, en un contexto marcado por sanciones económicas cada vez más amplias y un endurecimiento del discurso político entre Washington y La Habana.
Fuente: AMBITO





