Tesla es un nombre que resuena en todo el mundo, así como también su figura más destacada: Elon Musk. Con el objetivo de cuidar su imagen ante el público, más allá de las controversias del magnate, la empresa valuada en miles de millones de dólares toma polémicas decisiones.
En este caso, por compartir nombre con un pequeño restaurante, la compañía decidió llevar el conflicto a los tribunales. Esto obligó al comerciante a pagar una suma enorme para su escala y, además, afectó con fuerza a su negocio.
Tesla Chicken & Pizza: el restaurante registrado por Amanj Ali
Amanj Ali ya trabajaba en el rubro gastronómico en Bury, una ciudad ubicada en Greater Manchester. Allí tenía un local llamado Colorado Fried Chicken y, en mayo de 2020, registró la marca “Tesla Chicken & Pizza” para un nuevo proyecto de comida rápida.
El pedido quedó anotado dentro de los servicios de comida y bebida. Esa categoría incluía restaurantes, cafeterías, locales de comida para llevar y otros negocios similares, por lo que el nombre quedaba reservado para una actividad comercial concreta.
Ali explicó que eligió esa palabra por Nikola Tesla, el inventor serbio estadounidense que también inspiró el nombre de la automotriz. Su versión fue que había leído sobre él cuando era joven y que la referencia no estaba pensada como una forma de aprovecharse de Elon Musk ni de su empresa.
El problema fue que Tesla ya era una marca instalada en el Reino Unido. La compañía también había buscado proteger su nombre para servicios de comida y bebida, por lo que el registro del restaurante quedó en una zona de conflicto con los planes comerciales de la automotriz.
La rápida respuesta de Tesla y el inicio de la demanda
Tesla no objetó el registro durante el plazo inicial. El conflicto apareció después, cuando Ali recibió una comunicación donde se le informó que la compañía buscaba extender en el Reino Unido la protección internacional de sus marcas para servicios vinculados a comida y bebida.
El comerciante se opuso a esa solicitud porque podía afectar el nombre que había registrado. La respuesta de Tesla llegó en septiembre de 2022, cuando la empresa pidió invalidar la marca “Tesla Chicken & Pizza” y sostuvo que su uso podía aprovecharse de la reputación acumulada por la automotriz.
En el expediente también pesó un antecedente público de Elon Musk. Antes del registro de Ali, el empresario había mencionado la idea de abrir un restaurante bajo la marca Tesla, una propuesta que luego fue retomada por distintos medios y fortaleció el reclamo de la compañía.
La demanda sumó otro dato sensible. Tesla afirmó que Ali había ofrecido venderle la marca por u$s950.000. El comerciante negó que hubiera registrado el nombre para obtener dinero y dijo que, si esa hubiese sido su intención, habría intentado quedarse solo con la palabra “Tesla”.
Por qué la Justicia falló a favor de la empresa de Elon Musk
El organismo británico de propiedad intelectual falló a favor de Tesla porque entendió que la marca del restaurante podía darle a Ali una ventaja comercial injusta. Para el tribunal, el nombre trasladaba al negocio cualidades asociadas a la automotriz, como innovación, calidad y consistencia.
La decisión no se apoyó en que un cliente pudiera confundir un local de comida rápida con una fábrica de autos. El punto central fue otro: una parte del público podía creer que “Tesla Chicken & Pizza” tenía autorización, licencia o algún vínculo económico con la empresa de Elon Musk.
El fallo también señaló que Tesla era una marca muy distintiva y que no tenía una relación natural con restaurantes o comida rápida. Por eso, el tribunal consideró que su uso en ese rubro no parecía una elección descriptiva ni lógica para un negocio gastronómico común.
La oferta de venta por u$s950.000 complicó aún más la posición de Ali. El organismo sostuvo que ese dato reforzaba la idea de que el registro podía bloquear la entrada de Tesla en el mercado de comida y bebida del Reino Unido, para luego exigir una compensación por transferir la marca.
La resolución llegó después de la demanda iniciada en 2022, pero sus efectos alcanzaron al registro original de 2020. Por eso, “Tesla Chicken & Pizza” quedó anulado como si nunca hubiera sido concedido. Ali tuvo que pagarle a Tesla u$s5.000 por los costos del proceso y ya había acumulado u$s10.000 en gastos legales propios, por lo que el conflicto le dejó un costo total de u$s15.000.
Fuente: AMBITO






