Un nuevo testimonio volvió a complicar este martes la situación judicial de Leopoldo Luque en el juicio por la muerte de Diego Maradona. Durante una audiencia realizada en los Tribunales de San Isidro, el cardiólogo Oscar Franco aseguró que había recomendado realizar estudios más profundos para evaluar el cuadro cardíaco del exfutbolista, aunque finalmente esa práctica no se concretó por decisión del neurocirujano.
La jornada estuvo atravesada por problemas técnicos que demoraron parte de las declaraciones, aunque finalmente también expusieron el médico clínico Marcos Correa y el histórico médico de Maradona, Mario Schiter, quien ya había advertido en el juicio anterior —luego anulado— sobre los riesgos de la internación domiciliaria elegida tras la operación por el hematoma subdural.
“Llevarlo a la casa me parecía, al menos, arriesgado”, había señalado Schiter anteriormente, al recordar que recomendó una clínica de rehabilitación con seguimiento permanente. Según sostuvo, Maradona tenía antecedentes cardíacos, consumo problemático y dificultades para sostener tratamientos médicos prolongados.
Por su parte, Marcos Correa explicó que en octubre de 2020 le realizó distintos estudios clínicos a Maradona luego de recibir indicaciones de Luque. “Me dijo que era un paciente depresivo, tenía líquidos y estaban preocupados por su estado de salud”, relató ante el tribunal.
El médico también recordó que fue quien detectó el hematoma subdural mediante una tomografía y que la situación generó diferencias de criterio entre los profesionales. “La decisión de Luque era hacer la cirugía y la de Burry era esperar”, afirmó, en referencia al neurocirujano de Ipensa Guillermo Burry. Según indicó, el traslado posterior a otra institución fue solicitado por el entorno del exfutbolista.
El estudio cardíaco que nunca se hizo
Uno de los momentos más sensibles de la audiencia llegó con la declaración del cardiólogo Oscar Franco, quien había atendido a Maradona en septiembre de 2020, apenas dos meses antes de su muerte.
Franco explicó que, debido a los antecedentes cardíacos del exjugador, recomendó realizar un estudio de perfusión para descartar una enfermedad coronaria. “Propuse un estudio más complejo para descartar la enfermedad coronaria”, afirmó ante los jueces.
Según detalló, el examen “apunta a tener un alto valor predictivo para saber si hay enfermedad o no”, aunque finalmente no se realizó. “No se hizo por una decisión del médico que estaba a cargo de no realizarla”, sostuvo en alusión directa a Luque.
Tras las declaraciones, el tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta el jueves, jornada en la que ampliarán sus indagatorias los imputados Leopoldo Luque y Carlos Díaz.
Además del neurocirujano y el psicólogo, también están imputados en la causa la psiquiatra Agustina Cosachov, la médica Nancy Forlini, el clínico Pedro Di Spagna, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador Mariano Perroni.
Qué busca determinar el juicio y quiénes son los imputados
El debate oral intenta establecer si existió responsabilidad penal por parte del equipo médico que asistió a Maradona durante la internación domiciliaria en el country San Andrés, en Tigre, donde murió el 25 de noviembre de 2020.
Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Irribarren sostienen que durante las horas previas a la muerte del exjugador existieron abandono, negligencia y ausencia de controles médicos adecuados.
En el proceso judicial están acusados el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la médica Nancy Forlini, el clínico Pedro Di Spagna, el enfermero Ricardo Almirón y el coordinador Mariano Perroni.
Todos enfrentan cargos por homicidio simple con dolo eventual.
Fuente: AMBITO





