La sentencia fue dictada por el titular del Juzgado en lo Penal, Contravencional y de Faltas N°30, Juan José Cavallari, quien además ordenó el decomiso de todos los elementos secuestrados durante el allanamiento realizado en el domicilio del acusado.
Cómo comenzó la investigación
El episodio ocurrió en una vivienda ubicada sobre la calle Pasco al 600, en el barrio porteño de Balvanera. Según la investigación judicial, cuatro hombres compraron a través de una página web un frasco de gomitas masticables que contenían THC. El pago fue realizado mediante una billetera virtual.
Después de consumir el producto, las víctimas sufrieron cuadros de intoxicación que obligaron a su internación.
A partir de la intervención de la UFEIDE, se inició una investigación para identificar al responsable de la comercialización de las golosinas adulteradas.
Detectaron que el acusado operaba a través de internet
Las tareas investigativas permitieron establecer que el imputado administraba el sitio web donde se ofrecían distintos productos vinculados al cannabinoide THC.
Con el avance de la causa, la fiscalía ordenó distintas medidas de inteligencia y trabajo de campo para determinar la identidad y ubicación del sospechoso.
En ese marco, participaron el Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del MPF porteño, la División Investigaciones Tecnológicas Especiales de la Policía de la Ciudad y el Registro de la Propiedad Inmueble de la Ciudad de Buenos Aires, organismos que aportaron información clave para localizar al acusado.
El allanamiento en Hudson y los elementos secuestrados
Tras reunir pruebas suficientes, la fiscalía solicitó una orden de allanamiento que posteriormente fue autorizada por la Justicia.
El procedimiento se llevó adelante en un country de la localidad bonaerense de Hudson, donde los investigadores encontraron una importante cantidad de productos derivados del cannabis destinados presuntamente a la venta ilegal.
Durante el operativo se secuestraron 513 paquetes de gomitas de diferentes tamaños y formatos embebidas con THC, además de dos frascos que contenían más de 150 gramos del mismo producto.
También hallaron 150 cápsulas para vaporizadores con carga de THC, 35 vapers preparados con esa sustancia, cogollos de marihuana y semillas de cannabis.
Además, la policía incautó dinero en efectivo en pesos y dólares, teléfonos celulares, una notebook, pendrives, discos rígidos y tarjetas de memoria, elementos que posteriormente fueron peritados e incorporados al expediente judicial.
La acusación de la fiscalía y la condena
Con las pruebas recolectadas, la fiscal Cecilia Amil Martín imputó al acusado por los delitos de suministro oneroso y comercialización de estupefacientes.
En su presentación, la titular de la UFEIDE sostuvo que el hombre desarrollaba una actividad ilegal con fines económicos y advirtió que la venta a través de internet incrementaba el riesgo de acceso a drogas por parte de menores de edad.
Asimismo, la fiscalía incorporó peritajes toxicológicos que confirmaron que los productos contenían cannabinoides, resina de cannabis y extractos derivados de esa sustancia prohibida.
Durante el juicio intervino el auxiliar fiscal Agustín Buono, quien representó al Ministerio Público Fiscal en la audiencia.
Finalmente, el juez Juan José Cavallari condenó al acusado a cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo por los delitos de suministro y comercialización de estupefacientes.
Fuente: AMBITO





