Las iglesias de Estados Unidos registraron en 2025 el primer aumento de asistencia en más de dos décadas, según un informe del Instituto Hartford para la Investigación Religiosa que detectó señales de recuperación en las congregaciones tras años de declive, cierres de templos y caída de la confianza en la religión organizada.
El estudio, elaborado a partir de encuestas realizadas a 7.453 congregaciones entre septiembre y diciembre de 2025, mostró un crecimiento que sorprendió incluso a los investigadores. Durante los últimos 25 años, la asistencia a servicios religiosos había disminuido de forma constante en Estados Unidos.
El promedio de asistentes presenciales pasó de 137 personas en el año 2000 a apenas 45 durante la pandemia de COVID-19. Ahora, la cifra volvió a subir y alcanzó un promedio de 70 adultos por congregación.
“El principal hallazgo es un optimismo cauteloso”, afirmó Alison Norton, codirectora del Instituto Hartford para la Investigación Religiosa. Según explicó, los datos muestran “una historia de capacidad de recuperación y reajuste”.
Los autores del informe remarcaron que el crecimiento todavía no alcanza para revertir décadas de retroceso, aunque destacaron que es la primera vez en 25 años que se observa un incremento claro en la asistencia.
Los investigadores admitieron su sorpresa
Scott Thumma, director del Instituto Hartford, aseguró que el equipo esperaba encontrar una continuidad en la caída de fieles y el alejamiento de las instituciones religiosas.
“Nos sorprendimos mucho cuando vimos los datos de 2025”, reconoció. Además, sostuvo que para muchas iglesias este podría ser el primer indicio de que la tendencia negativa comienza a cambiar.
El informe señaló que el 43% de las congregaciones reportó un crecimiento de al menos el 5%, mientras que un 46% indicó una disminución similar. El resto aseguró haberse mantenido estable.
“Por primera vez en décadas, son más las congregaciones que se están estabilizando o creciendo que las que disminuyen”, destacaron los investigadores.
Qué iglesias crecieron más
Las congregaciones católicas y ortodoxas registraron los niveles de asistencia más altos, con un promedio cercano a los 200 fieles. En tanto, las iglesias evangélicas informaron alrededor de 75 asistentes promedio y las protestantes tradicionales unas 50 personas.
El estudio también reveló que las congregaciones más grandes tienen mayores posibilidades de crecer, mientras que las iglesias pequeñas continúan enfrentando más dificultades para sostenerse.
“Tras años de dificultades, incluso avances modestos pueden sentirse como una recuperación”, explicó Thumma durante la conferencia anual de la Asociación de Noticias sobre Religión en Atlanta.
El impacto que dejó la pandemia
Los investigadores consideraron que muchas iglesias lograron adaptarse después del impacto que generó la pandemia de COVID-19, período en el que numerosas congregaciones comenzaron a transmitir celebraciones en línea y a reorganizar sus actividades.
“Esto no es sólo una recuperación; es adaptación y experimentación”, afirmó Charissa Mikoski, profesora adjunta del Instituto Hartford y participante del estudio.
Además de la asistencia, el informe detectó un aumento en el voluntariado, un mayor optimismo entre líderes religiosos y una mejora económica impulsada por las donaciones digitales.
El promedio de ingresos de las congregaciones pasó de u$s120.000 en 2020 a u$s205.000 en 2025, mientras que las iglesias que permiten donar online crecieron del 58% al 76%.
Los expertos descartan un “gran renacimiento”
Pese a los resultados positivos, los autores aclararon que no consideran este fenómeno como un regreso masivo a la religión en Estados Unidos. Según explicaron, la tendencia de largo plazo sigue mostrando un descenso en la práctica religiosa.
“No se trata de una historia de renacimiento ni de un retorno a una era anterior”, señaló Norton. Sin embargo, remarcó que muchas congregaciones parecen haber dejado atrás el “modo supervivencia” y comenzaron a planificar nuevamente el futuro.
Fuente: AMBITO






