El plazo fijo sigue perdiendo atractivo. Con tasas que se ubican en torno al 18% y 18,5% en los principales bancos, el rendimiento mensual queda muy limitado frente al contexto inflacionario.
Para quienes evalúan invertir $300.000 a 30 días, el resultado final confirma este escenario: la ganancia es baja y no logra sostener el poder adquisitivo del dinero. El instrumento conserva su perfil conservador, pero deja de ser una herramienta efectiva para generar rendimientos positivos.
Plazo fijo en mayo 2026: cuánto gano si deposito $300.000 a 30 días
Tomando como referencia tasas vigentes del Banco Nación, el rendimiento de un plazo fijo a 30 días depende del canal utilizado para constituirlo.
- si el depósito se realiza en sucursal, con una TNA del 18,00%, la ganancia total por 30 días es de $4.438,36. Esto implica que al vencimiento el monto total asciende a $304.438,36
- en el caso de realizar la operación de forma electrónica, la tasa sube levemente a 18,50% nominal anual. Bajo estas condiciones, la ganancia es de $4.561,64, llevando el total final a $304.561,64
Los bancos incentivan el uso de canales digitales con una tasa levemente superior. Aun así, el rendimiento mensual efectivo se ubica apenas por encima del 1,5%, un nivel bajo en términos históricos y en relación con la inflación.
El nivel actual de tasas responde a la política monetaria vigente. Durante los últimos meses, el Banco Central mantuvo un esquema de tasas reales negativas o muy bajas, con el objetivo de sostener la actividad económica y reducir el costo del crédito.
Una TNA del 18% implica un rendimiento mensual cercano al 1,48%, mientras que el 18,5% se traduce en aproximadamente 1,52% mensual. Estos valores están muy por debajo de los niveles registrados en años anteriores, cuando las tasas superaban ampliamente el 100% nominal anual.
El principal problema del plazo fijo en este contexto es su relación con la inflación. Si el aumento de precios mensual supera el 1,5%, algo que viene ocurriendo en la economía argentina, el rendimiento del plazo fijo pierde contra la suba de precios. Esto significa que, aunque el capital crece en términos nominales, en términos reales pierde valor.
Por eso, el instrumento sigue siendo elegido por perfiles conservadores que priorizan seguridad antes que rentabilidad, pero deja de ser atractivo para quienes buscan preservar el poder adquisitivo.
Ante este escenario, muchos ahorristas buscan alternativas que ofrezcan mejores rendimientos. Opciones como fondos comunes de inversión, cuentas remuneradas o instrumentos ajustados por inflación aparecen como alternativas más competitivas en términos de rendimiento. Sin embargo, estas opciones implican distintos niveles de riesgo o complejidad, lo que hace que el plazo fijo siga siendo una referencia para quienes priorizan estabilidad.
Fuente: AMBITO





